miércoles, 4 de febrero de 2009

CARTA DE AMOR A UNOS PADRES MARAVILLOSOS

Gracias por quereme tanto, por darme tanto amor, este amor que solo vosotros sabéis dar: generoso, desinteresado, incondicional, sin limites, es algo tan maravilloso que no se puede expresar. He recibido tanto de vosotros que no podría enumerarlo. Si he sufrido, vosotros lo habéis hecho conmigo, si he llorado, vosotros también, si he estado enferma, vosotros más. Pero si he reído, si he estado contenta, habéis sido muy felices por mí. Que bien habéis echo todo, estoy muy contenta, creo que he tenido la gran suerte de tener los mejores Padres. ¡Unos Padres Maravillosos!

Que sentimiento tan extraordinario tienen los padres hacia los hijos, somos parte de ellos, un trozo de su ser. Se sacrifican por nosotros, velan nuestros sueños, no quieren que suframos por nada, creen que cualquier cosa nos puede hacer mal, hasta el aire que nos roza. Hacen lo imposible por nosotros, aunque les valla la vida en ello. Son capaces de hacer cualquier cosa porque seamos felices. Siempre, en cada momento, están ahí para lo que los necesites, nunca te darán la espalda. ¡Y que nadie se meta contigo! Que no se lo permitirían, lucharían como fieras.

Yo aún tengo ese sentimiento, los siento tan cerca, y eso que no los tengo ya conmigo, quizás por eso me duela más . Me gustaría tanto que pudieran leer una carta y poder decirles lo que jamás les haya dicho, aunque se lo haya demostrado.

Papá, Mamá os quiero mucho, muchísimo. Quisiera que estuvierais aquí a mi lado como siempre. Nadie en mi vida, me ha querido como vosotros, os echo de menos, cada vez más. A veces pienso como es posible que pueda vivir sin vosotros, sigo siendo una niña y os necesito. Ahora que lo pienso, cuantas veces he rechazado vuestra ayuda y vuestro apoyo, pensando que yo era muy suficiente y capaz de arreglármelas sola. A mi alrededor tengo gente que me quiere pero este vacío no lo puede llenar nadie.``Y pensar que he desaprovechado tantos ratos para disfrutar juntos.´´

Gracias, gracias por haberme echo tan feliz, siempre he recibido cosas buenas de vosotros y quizás no he sabido agradeceroslo y ahora ya es tarde. Nunca me he encontrado sola, en ningún momento, ni en los buenos ni en los malos, siempre habéis estado conmigo, aún a veces os siento a mi lado y me hace bien, cuando tengo un problema o cuando estoy feliz, porque formáis parte de mi vida.

Perdonarme si no he sabido haceros felices, perdonarme si por mi culpa habéis tenido que sufrir. Es posible que yo no haya sabido daros tanto amor y haya sido más egoísta, pensando más en mí. Lo siento.

¿Por qué todo es tan complicado? ¿Por qué no nos damos cuenta de lo que tenemos hasta que lo perdemos? Ya no se puede volver atrás pero de algún modo, esta carta me ha servido para desahogarme. Tengo la sensación de saber la dirección a donde enviarla.

Gracias por ser como habéis sido. Unos Padres Maravillosos.

Vuestra hija que nunca os olvidará. Jose.